Naturaleza y liderazgo

Entre leones, abejas y estorninos

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La naturaleza es sabia, y podemos aprender de ella si tan solo nos damos el tiempo de observarla con cuidado. ¿Te ha pasado que algunas cosas de la vida diaria no tienen sentido, hasta que vemos su comportamiento en la naturaleza?
Eso me pasa a mi frecuentemente.

Tengo ya algunas semanas leyendo sobre estilos de liderazgo. Dentro de este repertorio he leído libros muy buenos, como el de Ann Betz y Karen Kimsey-House “Integration“Robert Anderson y William Adams “Mastering Leadership“, “5 dysfunctions of a team” de Patrick Lencioni, “Tribes” de Seth Godin, entre otros. Cada uno de ellos, una gran inspiración.

Hace mucho sentido cuando estos libros te invitan a ver a las personas como personas, con necesidades y sueños. Y cuando levanto mis ojos de las páginas, veo que en diversas empresas aun existen prácticas que hacen ver a algunos de esos libros como ciencia ficción o como si hubieran sido escritos para otra realidad.

Supongo que todo es cuestión de perspectiva, pero te ha tocado ver:

  • Administradores exigiendo resultados, siendo ellos los primeros en soltar la responsabilidad.
  • O supervisores levantando la voz a una persona frente a el resto de su equipo debido a una falta que no tuvo impacto en los resultados esperados, solo que no se siguió el procedimiento.
  • Líderes que establecen una visión general, pero olvidan darle el crecimiento necesario a su equipo para poder alcanzarla.
  • Incluso equipos que entienden los objetivos, hacen entregas en tiempo, pero tienen un pésimo ambiente y terminan por matar esa chispa de vida de los integrantes.

Es como si el sentido común, no hiciera sentido y tampoco fuera tan común después de todo. Así que para entender mejor esto recurrí a la siempre sabia naturaleza para ver si podía entenderlo mejor. Aqui escribo un poco de mis conclusiones, espero les sirvan para ustedes entender mejor estos estilos.

 

 

Leones

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Hace algunos años, tuve la oportunidad de trabajar en un pequeño pueblo en la frontera de México con EEUU.

Mi primer dia, noté que todas las personas que trabajaban en ese lugar eran muy amables. Incluso quien sería mi jefa me había recibido con una hermosa sonrisa. Al terminar el día recuerdo que platicaba con uno de mis compañeros de trabajo y le explicaba como me había sorprendido el cálido recibimiento de la jefa de la gran sonrisa. A lo cual él solo dijo:

“El que ve al león no corre igual que quien le escucha rugir”

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Los leones son animales territoriales, tienen un gran y poderoso rugido. Ellos habitan lugares donde es común que el agua sea escasa, viviendo en grupos llamados manadas.

Estas manadas constan de un macho dominante, leonas cazadoras, cachorros juguetones y uno que otro adolescente organizados en un tipo de estructura jerárquica. Para que un león pueda ser “promovido” a macho Alfa, debe de hacer un esfuerzo individual a manera de duelo con otros machos que también buscan esa posición.

¿Pero por que arriesgan la vida por una posición? En un ambiente donde intercambias la seguridad por la comida resulta conveniente mostrar quien es el más fuerte con un gran rugido y una fiera batalla.

Aun que sean considerados animales sociales, no son muy empáticos entre sí.

Si estuviéramos de safari con Abraham Maslow (1908-1970), nos diría que ellos solo buscan satisfacer los primeros escalones su pirámide de necesidades:

 

Pirámide de Maslow

 

Y si en el mismo safari fuera James McGregor (1918-2014), nos diría que si fueran personas el tipo de liderazgo que se esta usando es Transaccional (también conocido como Institucional), debido a que es basado en una relación entre supervisor y subordinado y las  transacciones que sostienen.

Este estilo de liderazgo se escucha así:

  • Llega a las metas y yo te pago tu sueldo, incluso podría darte un bono extra si llegas antes de la fecha.
  • Si te quedas 5 horas más te las compenso. Cuando te las compensaría lo veríamos mañana que yo vuelva.
  • El no llegar a tiempo a las juntas es motivo de baja del proyecto, sin importar que exista una razón personal.
  • El entrenamiento solo existe si hay un impacto positivo y directo a los resultados.
  • ¡El proceso es muy claro! ¿que parte de seguir todos los pasos que te piden no entiendes?

Para que exista, las recompensas y sanciones son necesarias. Y aun que sea difícil pensar algún lugar donde se pueda aplicar, lo podemos ver en muchos lados. Principalmente en:

  • Ambientes hostiles, en crisis o emergencia que exigen resultados inmediatos. Como en una guerra o algunas empresas que necesitan establecer procesos que aseguren la calidad final.
  • Donde el fallar implica un riesgo alto. Un ejemplo de esto sería una línea de producción.
  • Lugares donde innovar no sea una prioridad y el paso del tiempo junto con el progreso en la tecnología no tengan un impacto muy grande.
  • Donde reine el enfoque a los procesos y los resultados. Haciendo de la reacción a los problemas un estilo de vida.

Las desventajas de este estilo de liderazgo son:

  • Como con los leones, no hay mucha empatía. Se olvida constantemente el factor humano, y los supervisores solo interfieren cuando las cosas no van bien o cuando reparte la recompensa.
  • Como lo único que importa son los resultados, se vuelve impersonal. No a todos les gusta ser un pedazo más de la máquina que puede ser cambiado cuando no esta funcionando de manera óptima.
  • Hay baja lealtad, ya que solo dura mientras dure el intercambio o mientras no haya una mejor oferta.
  • Es fácil apuntar culpables y delegar la responsabilidad:
    • de jefe a empleados: “Ellos no lo hicieron bien”
    • e incluso de empleados al jefe: “Ella no nos dio bien las instrucciones”

Algunas ventajas:

  • Da resultados inmediatos, aun que no son sostenibles en el tiempo.
  • Es fácil unir a los equipos cómo células aisladas, ya que existe un enemigo en común: jefe, empresa, rh, etc.
  • Las decisiones recaen en una sola persona, lo cuál beneficia el tiempo para tomarlas y el cambio de dirección.

Por desgracia este tipo de liderazgo permite mucho el abuso también. Incluso hasta lo celebra en algunas ocasiones.

Volviendo a mi experiencia en un pequeño pueblo de México, comprobé que efectivamente “El que ve al león no corre igual que el que lo ve rugir”.

Mi compañero tenía razón, el día que conocí el rugido de mi jefa corrí muy rápido. El ambiente que se generaba en esa oficina era muy pesado. Cada mañana pesaba el levantarse e ir a escuchar los rugidos y las constantes peleas por el poder. Hasta que llegó el día que decidí que ya había aprendido suficiente de lo que no quería hacer, mi límite fue superado y me fuí de ahí.

¿Cuantas veces has visto a personas aguantar un mal trato en sus trabajos, solo por mantenerlo? Después de todo es el que mejor le paga en la industria. En ocasiones me pregunto si la confusión entre lo que es necesario para vivir y lo que es solo un capricho, nos lleva a seguir tolerando esto.

Aun y cuando casi todo lo que conocemos en los negocios fue creado por este tipo de liderazgo, decididí que las manadas de leones no son para mi.

¿Puedes imaginar como sería el mundo si este tipo de liderazgo no hubiera sido la unica opción cuando iniciaba la era industrial?

¿Que tal tu? ¿Eres parte de la manada o ves a los leones desde el safari?

 

En entradas subsecuentes hablaré de otros 2 tipos de liderazgo: Transformacional y Relacional. Aun que pareciera que cada uno de estos estilos de liderazgo fueran evolución de otro, en realidad nacen para cubrir necesidades diferentes.

¡Saludos!